El principal obstáculo para la realización de trasplantes de médula ósea es la dificultad para encontrar tejidos compatibles. Para que el cuerpo del enfermo acepte las células sanguíneas sanas que se introducen mediante el trasplante es necesario que el tipo de tejido del donante sea lo más cercano posible al del paciente. Para confirmarlo sólo es necesaria una extracción ordinaria de sangre.
Prueba del HLA. El parecido se detecta mediante el análisis del antígeno leucocitario humano, conocido como HLA. Se trata de identificar una serie de proteínas que exhiben los leucocitos en su superficie, que son específicas de cada persona y se heredan del padre y de la madre.
Raza y origen étnico. Puesto que los tipos de tejido se heredan, es más probable que un paciente sea compatible con una persona de su misma raza u origen étnico.
Registro internacional. Dadas las dificultades para encontrar tejidos compatibles los voluntarios aptos para donar médula quedan debidamente registrados y pasan a ser candidatos dentro de un sistema que enlaza países y necesidades.
75%
Tres de cada cuatro enfermos no tienen donantes compatibles con su familia
1/70.000
es la probabilidad de compatibilidad entre donante y receptor no emparentados.
163
En 2007 se realizaron en España 163 trasplantes de médula entre personas no emparentadas.